La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo —Amigo, ¡vaya una casa que tiene usted! ¡Qué panorama! Yo creo que viviendo en un sitio asà no saldrÃa a la calle nunca.
—SÃ, esto está bien, no cabe duda; pero yo tengo la impresión de que todo esto es pasajero. Nosotros acabaremos en una buhardilla pobre de una callejuela de ParÃs.
—Pero, hombre, ¿por qué?
—Asà lo creo.
—Pero ¿por qué?
—Esto de la República no marcha.
—SÃ, puede ser; pero ¿hay algo en contra fuerte?
—Claro que lo hay.
—Yo no estoy enterado.
—Naturalmente. Usted apenas sale de casa; pero esto marcha mal. Los conservadores y los reaccionarios, que al principio estaban asustados, van ganando terreno. Y, por el otro lado, los comunistas están deseando que haya agitación para ver si dan un golpe a estilo ruso.
—Pues yo estaba sin enterarme —le dije.
—En la higuera.
—Evidentemente, en la higuera.
—Pues, amigo, no nos permitirán estar en la higuera, y como le digo a usted, tendremos que salir corriendo a meternos en algún rincón de ParÃs…, si nos dejan.