La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Consideraba el escritor francés que, en su tiempo, el mundo ario, el mundo para él superior, el de la supremacía de la vida, se encontraba luchando contra el triunfo ineludible de la confusión romana, en la serie de territorios que partiendo de Tornea, encerrando Dinamarca y Hannover, desciende por el Rin, a una corta distancia de la orilla derecha de este río, hasta Basilea; envuelve la Alsacia y por el curso del Sena le sigue hasta su desembocadura en El Havre; se prolonga hasta la Gran Bretaña y se une al oeste con Islandia.
Éste era, para el conde antropólogo, el baluarte del germanismo y el filón de la salud de Europa.
Como se ve, el baluarte del germanismo de Gobineau era más bien escandinavo.
Este baluarte germánico resistía poco, según él. Tras su decadencia y su ruina vendría el triunfo de la confusión romana, de lo que ha llamado más tarde el historiador alemán Chamberlain, de origen inglés, el caos étnico.
Sea esto cierto o no lo sea, no parece muy lógico que los judíos como Zweig se lamenten del reino de la era de la unidad. Ellos han sido los más internacionalistas del mundo, los más partidarios de utopías generales, los que han tenido más entusiasmo por lo ecuménico.