La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo No creo que nadie pueda creer que el genio es la paciencia. Por lo menos, nadie lo ha concebido así. Cuando Copérnico encontró la mecánica del movimiento del sol y los planetas, cuando Newton descubrió la ley de la gravitación universal, no demostraron paciencia.
La idea del genio va unida a un aire patológico.
El romanticismo exagera esa idea.
En latín, genius es demonio. Para el romanticismo, el genio es un loco, un inspirado, un insensato.
El poeta moderno vio esta idea con entusiasmo, y exageró el punto de vista e intentó darle vuelo.
Los genios son hombres excéntricos, enfermizos, alucinados.
Hay explicaciones de los historiadores, de los filósofos, de los poetas y de los médicos sobre qué es el genio; pero la idea queda poco clara y mal definida.
Creo que últimamente muchos escritores han sentido la atracción por esa palabra, y se han dejado llevar ellos mismos por su voluntad a hacerse más patológicos: Baudelaire, Verlaine, etcétera.
Con las extravagancias de los hombres de genio se pueden llenar muchas hojas. Hay para todos los gustos y para escribir varios almanaques.