La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo En los libros de Lombroso Genio y locura y El hombre de genio se habla de la extravagancia de los hombres ilustres y raros que han asombrado al mundo.
Yo no he creído gran cosa en la antropología criminal de los Lombroso, Ferri, Garófalo, etcétera; pero que algo orgánico debe de haber en los criminales, en los locos, en los apasionados, como en los hombres de genio, me parece evidente.
La cuestión es encontrar esa característica, no inventarla, y estos antropólogos italianos tenían más tendencia a inventarla que a descubrirla.
Partían todos de un supuesto lógico. El delincuente es distinto al hombre normal; algo específico debe de haber en él, en su anatomía y en su psicología. Muy bien. Pero ¿cuál es el hombre normal? No lo sabemos, y como no sabemos cuál es el hombre normal, no sabemos tampoco cuál es el anormal. Hombre normal absoluto no hay ninguno.
Así, ha resultado que toda la antropología criminal ha terminado en una especie de anecdotario.
Yo he tenido, en literatura como en lo demás, un criterio próximo a lo biológico.