La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Además de los cínicos y de los violentos, ha habido entre los hombres de genio los chuscos, que han dicho frases graciosas en momentos de peligro.
Villon y Rabelais han sido de éstos.
Ha habido otros de menos importancia que se han burlado de sí mismos.
Desaugier, que se había hecho la operación de la litotricia, suponiendo que podía morir en ella, hizo este epigrama sobre sí mismo:
Ci-gît helas! Sous cette pierre
un bon vivant mort de la pierre.
Passant, qui tu sois Paul ou Pierre
ne vas lui jetter la pierre.
Pirón, rival de Voltaire, como poeta satírico, se hizo varios epitafios bufonescos a sí mismo. Uno de ellos decía:
Ci-gît Pirón, qui ne fut rien,
pas même académicien.
Y un poco antes de morir escribió este otro epitafio:
J’achéve ici-bas ma route,
c’était un vrai casse-cou;
j’y vis clair, je n’y vois goutte,
j’y fus sage, j’y fus fou
pas á pas, j’arrive au trou
que n’échappe fou ni sage,
pour aller je ne sais où.