La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo En la mayoría de los escritores, pintores, etcétera, yo no he conocido a nadie que haya acertado por la insistencia en el trabajo. Cuando alguno llega al acierto ha sido por tener un momento feliz, que el autor no ha podido explicar satisfactoriamente de qué procedía. Por eso, el escritor y el artista dicen con frecuencia: «Esto me ha salido bien, o esto me ha salido mal», porque una cosa y otra le dan la impresión de que algo inconsciente ha intervenido en su obra que no depende del todo de su voluntad.
Yo no he pretendido ser un erudito. No tenía condición para ello. Ni cultura ni conocimiento de lenguas antiguas. He tenido que leer por elección rápida. De obras griegas he leído traducciones, algo de Platón y la Odisea. De autores de teatro, Eurípides y Aristófanes. De los romanos, el poema de Lucrecio y las comedias de Plauto.
He tenido paciencia, naturalmente, para lo que creo que es eficaz y valioso, para lo que a mí me hace efecto, no para lo que no encuentro interesante, no para ir suprimiendo en un párrafo los ques y los gerundios.
