La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El fabricante de novelas es, sin duda, y ha sido siempre, un tipo de rincón, agazapado, observador, curioso y tenaz.
Hay una literatura noble, dicen algunos. ¿Qué quiere decir eso? ¿Una literatura de aristócratas? ¿Una literatura de sentimientos ejemplares? ¿Una literatura de señores, y no de esclavos, en el sentido nietzscheano? Habría primero que ponerse de acuerdo en qué es el aristocratismo y lo noble en todas las artes.
Cuando los duques se burlan de Don Quijote de una forma vulgar, ¿quién representa la nobleza? ¿Don Quijote o los aristócratas? Si la nobleza es el espíritu de lealtad y sacrificio por el ideal, indudablemente Don Quijote; si la nobleza es sólo riqueza, fausto y protocolo, los duques.
Yo supongo que hay una técnica en la novela, pero no una sola, sino muchas: una para la novela erótica, otra para la dramática, otra para la humorística. Supongo que habrá una técnica para la novela que a mí me gusta, aunque yo no he dado con ella.
Respecto a la unidad del asunto, al aislamiento del proceso de la novela de otros próximos, indudablemente está bien si se puede realizar. El no conseguirlo o el no practicarlo es un defecto; de ahí que las novelas que se continúan en otras tengan siempre un aire fragmentario y poco definitivo.
