La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Para unos, la lectura es como un abrigo necesario para preservarse de las inclemencias de la verdadera vida; para otros es una fuente abierta al mundo de lo ideal; para otros es un calmante. Se lea por una causa o por otra, es lo cierto que la novela, para el hombre moderno, forma un segmento importante de la existencia, y a veces el más agradable.
Algunos suponen que la novela tendrá en el porvenir una vida corta. No lo creo. No se ve en lontananza ninguna forma literaria que pueda sustituirla; sobre todo para el hombre solo y viejo, no creo que haya sustitutivo. El joven la sustituirá por el cinematógrafo; el viejo y el solitario no podrán reemplazarla por nada.
La novela se acortará, se alargará, se hará filosófica, sentimental, puramente episódica, folletinesca; no creo que desaparezca. Es un saco donde cabe todo. Claro que hay un tipo de novela que pasa y lo sustituye otro; pero el género no desaparece, no creo que pueda desaparecer.
Está quizás ahora en decadencia; pero eso no quiere decir que se extinga.
Pensar que hay reglas para producir el interés del lector me parece cándido. Es como suponer que puede haber reglas para que una persona sea simpática. Puede haber reglas para lo negativo; por ejemplo, para no ser impertinente o descortés en sociedad; para lo positivo, para atraer, para cautivar, no las hay.
