La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Los judíos tuvieron grandes condiciones para crear dogmas. Parecía que no querían dejar suelto nada, ni permitir que los que vinieran tras ellos tuvieran ninguna clase de preocupaciones. El hombre debía de vivir, según el pensamiento semítico, tranquilo y apacible. Lo mismo pretendían esto los profetas antiguos que Spinoza y Karl Marx.
Spinoza es, evidentemente, el gran teórico del semitismo; su Tratado teológico político es la consecuencia racionalista de la Biblia, como quizás El capital, de Karl Marx, es su consecuencia económica.
Para Spinoza, que ve el mundo sub specie aeternitatis, todo es como la geometría. En esta ordenación matemática del universo, el hombre tiene un principio de perturbación que constituye la esencia de lo impuro. «Cupiditas essentia hominis est.»
El pensamiento de Spinoza es constructivo como un orden arquitectónico. Cada cosa tiene su carácter, su especialidad y su destino. Spinoza es un gran arquitecto, un gran constructor, que hubiera podido idear el templo de Salomón.
Este pensamiento tan dogmático y tan cerrado, que tenía su manifestación práctica anterior en el hebraísmo, no pudo tener gran influencia en su tiempo en la vida de Europa. La había tenido ya, y apuntaba al porvenir años después en el comunismo de Karl Marx.