La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Todos los escritores tienen ese sedimento aprovechable, que es en parte como la arcilla con la que construye sus muñecos el escultor y en parte como la tela con la que hacen las bambalinas de los escenarios.
Respecto a mí, yo he notado que mi fondo sentimental se formó en un periodo relativamente corto, de la infancia y de la primera juventud, un tiempo que abarcó un par de lustros, desde los diez o doce hasta los veintidós o veintitrés años.
En este tiempo todo fue para mí trascendental: las personas, las ideas, las cosas, el aburrimiento; todo se quedó grabado de una manera fuerte, áspera e indeleble. Avanzando luego en la vida, la sensibilidad se me calmó y se tranquilizó y luego se embotó, y mis emociones tomaron el aire de sensaciones pasajeras y más amables de turista.