La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Cuando se llega a pensar en esto de la raza se suele preguntar el hombre curioso: «¿Es que la raza existe?». La verdad es que es difÃcil o imposible definirla. Cuando se ve una mujer del tipo de una Venus clásica al lado de una negra o de una china, se dirá: «La raza existe»; pero si se van viendo los tipos intermedios de la especie humana, parece que la raza está sólo caracterizada por un color, por un tono, que se intensifica en un punto y se hace débil hasta esfumarse en otro.
Probablemente, más que razas, hay pueblos con una cierta comunidad de origen y algunos caracteres fÃsicos y psicológicos adquiridos por herencia.
Práctica y hasta cientÃficamente, hoy se tiende a hablar más de tipos que de razas. AsÃ, se ve a un francés, a un alemán o a un español, y se dice: «No tiene (o sà tiene) tipo de francés, de alemán o de español».
El tipo es como una concreción, como una muestra, como una sÃntesis o sÃmbolo que reúne los caracteres salientes de una comunidad étnica.
La raza tiene una realidad poco firme. Sin embargo, para los hombres hay una división zoológica bastante clara: raza blanca, raza negra y raza amarilla. No habrá entre ellas una separación cortada a pico; pero la hay, aunque no sea tan tajante.
