La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo A mí no me interesan gran cosa las teorías estéticas, y si las tengo, como casi todo el mundo que se ocupa de cuestiones literarias, no intento sistematizarlas. ¿Para qué? De todos modos, lo que se acerca a reflejar la vida me atrae.
A mí, la estética, en el sentido de dar reglas para la belleza, es algo que no me llama la atención. Ahora, el análisis de una obra por lo que tiene o deja de tener, sí me interesa.
Esto es la crítica; que puede ser de finalidades diversas.
La crítica se presta mucho a la malevolencia y a la envidia. Si a eso se une la vulgaridad, entonces es un desastre.
Se ve que los críticos han tendido a juzgar las obras literarias desde un punto de vista técnico, gramatical.
A estas normas han añadido algunos la preocupación ética. Así han acertado pocas veces, casi nunca. La falta de acierto de la crítica permitió en nuestro tiempo, en literatura y en pintura, que brotasen y floreciesen aberraciones como el dadaísmo, el superrealismo y el cubismo y otras entelequias aburridas.
A veces tengo la fantasía de querer demostrar que no he cambiado de ideas.