La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Las intenciones se van modificando por los conocimientos nuevos, por el ambiente y por el azar.
A mí me han reprochado el haber escrito una novela titulada César o nada, como si fuera una defensa y una anticipación del fascismo. No hay tal cosa. Lo que ocurre es que yo creo que, como dice Saint-Real, la novela es un espejo que se pasea por un camino, y el autor debe mostrarse un tanto separado de la moral de la cuestión y mirar con cierta serenidad las fuerzas que deben encontrarse una contra otra, y ver la posibilidad de éxito de una de éstas.
Esa técnica de considerar una relación novelesca como el espejo que se pasea por un camino, a mí me la han impugnado algunos críticos.
Yo creo que lo más importante que se puede oponer a un procedimiento así es señalar la imperfección del aparato que refleja, pero no la tendencia.
El antiguo crítico de ABC López Prudencio, que escribió críticas de libros muy amables y elogiosas para mí, me reprochó varias veces el dar una nota agria y pesimista en mis novelas, sin tender la vista más allá de los acontecimientos.
Habla con este criterio de algunos libros míos, dos de ellos dedicados a la vida de marinos vascos del siglo XIX.
Así, dice en un artículo:
