La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Se dice que no es posible inventar una intriga nueva, que el filón está agotado. No lo creo. Ni aun en la parte que parece dogmática de las ciencias se ha dicho la última palabra. En literatura tampoco creo que esté todo dicho. El que en la hora actual no haya escritores de imaginación poderosa, un Dickens, un Edgar Poe, un Dostoyevski, no quiere decir que no haya posibilidad de inventar.
En la novela, y en todo arte literario, lo difícil es inventar; sobre todo, inventar personajes que tengan vida y que no sean necesarios, sentimentalmente, por algo. La imaginación, la fantasía, en la mayoría de los hombres, constituye un filón tan pobre, que cuando se encuentra una veta abundante produce asombro y deja maravillado. La composición de un libro y la corrección de la prosa tienen importancia, claro es; pero como se puede mejorar a fuerza de estudio y de trabajo, no dan esa impresión fuerte y sugestiva de lo espontáneo.
Por la invención son grandes Shakespeare, Cervantes, etcétera. Los escritores del siglo XIX no pudieron inventar tipos tan sintéticos como los del XVI y XVII; no pudieron crear esquemas necesarios en nuestra vida sentimental, aunque muchos de estos escritores, como Dickens, Dostoyevski, Tolstói e Ibsen son de lo más grande que ha tenido la humanidad.