La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Yo aprecio poco el estilo si el estilo es algo exterior y de trabajo. Tampoco aprecio cómo va vestida una mujer si no me gusta. Si me gusta, sÃ; pero principalmente me fijo en su mirada, en su expresión, en su manera de hablar, en sus actitudes, etcétera, etcétera. Entre los escritores, al menos en los españoles de mi tiempo, esto parecÃa una extravagancia; pero no creo que exista tal extravagancia. Es el sentir popular. ¿Por qué han leÃdo los extranjeros Don Quijote en traducción? Porque los entretenÃa, los divertÃa, les hacÃa pensar; no porque fueran a estudiar el castellano y a ver cómo sonaban las palabras. Lo mismo hicimos nosotros leyendo en la juventud a Dickens, a Tolstói, a Dostoyevski, en traducciones, y no se nos ocurrió pensar si las palabras, en el idioma en que se escribieron, sonaban bien o mal. Todo eso es de un bizantinismo un poco ridÃculo. No hay escritor bueno que no resista la traducción. Los de verso pierden a veces todo, porque en el verso hay un elemento musical que no se traspasa de un idioma a otro. AsÃ, por ejemplo, en una de las romanzas más románticas, sin palabras, de Verlaine se dice:
Il pleure dans mon coeur,
comme il pleut sur la ville,
quelle est cette langueur
qui pénètre mon coeur?