La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo No ha podido reflexionar ni calcular por qué un animal es peligroso y el otro no, pero su primer movimiento es de atracción en unos casos y de repulsión en otros. Ello hace suponer que este juicio rápido sea algo heredado y ya constitucional. Lo que no existirá siempre será el acierto. Nadie puede creer que la intuición sea infalible, pero es evidente que ha tenido que influir mucho en el descubrimiento de verdades primitivas y casi axiomáticas.
En el guerrillero, en el jefe de una banda que se encuentra en peligro, lo que vale es la intuición. Es decir, que el hombre, en el instante difícil, se entrega muchas veces a su instinto y espera de él un auxilio mayor que en la parte consciente de su espíritu. En esto hace como el animal, que es capaz de esconderse, de fingir y de esperar, llevado por una sabiduría de su especie que no sabemos cómo se hereda, pero que, evidentemente, se hereda.
Al gato no le enseña nadie a perseguir a los ratones o a los pájaros; los persigue desde el primer momento que los ve; al pájaro tampoco le enseña nadie a tener miedo del gato.
La intuición sin antecedentes, sin deducciones graduadas, la tienen los hombres y los animales.
La inducción es una idea próxima a la intuición. La intuición parece que se realiza con datos claros y concretos.