La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo ¡Qué conferencias las de los diplomáticos de ahora! ¡Qué vulgaridad, qué chabacanerÃa y qué lentitud! Si vivieran hombres a lo Talleyrand, a lo Metternich, a lo Disraeli o a lo Bismarck, creo que mirarÃan a esta gente con un profundo desdén. No saben resolver nada, y pasa tiempo y más tiempo, y los pueblos no toman una actitud desesperada, porque no pueden.
La fórmula de Saint-Simon: «A cada uno según su capacidad, a cada capacidad según sus obras», se va realizando. Naturalmente, no se puede realizar con desconocidos, porque es difÃcil medir la capacidad de ellos; pero con los conocidos se los busca y se los atrae. AsÃ, se han llevado a los Estados Unidos los más grandes profesores alemanes, ingleses y franceses, entre ellos a Einstein.
Todo hace pensar que los hombres enterados de los asuntos serán los que rijan las naciones con el tiempo, y que el tener un tÃtulo decorativo no será suficiente para desempeñar un cargo polÃtico.