La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo La sinceridad, como quien dice absoluta, ¿quién la puede tener? Yo creo que nadie.
No hay hombre sincero del todo, ni aun el que se propone serlo de una manera heroica. Se es sincero a medias. No se pasa de ahí. Una sinceridad completa parecería una grosería. Una media sinceridad puede pasar, pero una completa sería intolerable.
La sinceridad, la veracidad, la franqueza, pugnan muchas veces con el trato social, y el hombre que quiera entregarse a ellas tiene que hacerse un solitario.
Hay en la pretensión de ser sincero dos imposibilidades: una, psicológica, y otra, social. Por la primera tendría que ser, el que quisiera llegar a la sinceridad, un hombre de una agudeza tal, que no creo que pueda darse. Tendría que usar para expresarse un idioma distinto al corriente y saber analizar sus ideas y sensaciones con una sutileza que es rarísima en los hombres y que no se da más que en algunos tipos excepcionales. Además, tendría que vivir aislado y no tener una idea, ni aun lejana, de interés personal o social. Al hombre, como es lógico, le basta con obtener de su cerebro una idea útil y práctica. Más allá no puede ir. Sólo en casos raros pretende llegar a verdades sin objeto.
Yo hubiera aceptado como lema: la verdad siempre, el sueño a veces. La verdad, como verdad base de la vida y de la ciencia; la fantasía y el sueño en su esfera.