La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Se entretenía en averiguar quién hacía contrabando y de qué manera, y sorprendía desde su ventanillo a todos los que pasaban por delante de su casa. Era al final de la guerra del 14. Uno de los tipos que le intrigaba era un hombre que tenía una venta en la misma frontera, y que cada quince días pasaba por la mañana en dirección del pueblo con un envoltorio, y que no volvía hasta la noche o hasta el día siguiente. ¿Qué hacía este hombre? Al pasar tomaba el tren de la frontera, y después el tranvía, que llamaba topo. Preguntando a uno y a otro, supo que el ventero paraba en Pasajes. ¿A qué podía ir a Pasajes? Un día notó el remendón que el viaje del hombre de la venta de Pasajes coincidía con la llegada de un barco alemán a este puerto. Pensando en ello, supuso que el barco alemán llevaba cocaína o morfina al puerto, que el hombre de la venta la cogía allí, y la llevaba a su casa de la frontera, y que luego la pasaba a Francia. Supuso también que un médico andaba enredado en aquello, y acertó en todo.
Se ve que hay Sherlock Holmes espontáneos sin conocimientos y sin técnica, pero con intuición.
La mujer tiene casi siempre más intuición de los hechos de la vida social que el hombre. Puede que sea resultado de la propensión que el hombre ha tenido a generalizar y a metodizar cuanto ha visto.