La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Este razonamiento rápido lleva a una consecuencia calificadora que sorprende a veces porque no se nota su génesis, ni la filiación con ideas anteriores y recuerdos.
Se ve en la calle o en un teatro a una persona que produce curiosidad. Si pudiera uno seguir el camino que ha ocasionado esta curiosidad, para terminar en un resultado de simpatÃa, de antipatÃa o sólo de interés, llegarÃa uno a veces a explicárselo; pero no se ve claro este camino. Si lo hay, que, probablemente, lo habrá, es como la cadena hundida en el agua de los puertos, en la cual no se ven todos los eslabones.
En la mayorÃa de los casos no tiene objeto práctico el averiguar la ruta que siguen los sentimientos simpáticos o antipáticos, conscientes o semiconscientes, es indudable. Se olvida uno de ellos porque no tienen interés.
Si no, la vida serÃa un problema de todos los momentos inútil y hasta perjudicial. El análisis interior de los instantes no tiene utilidad, es un lujo. Por eso quizás al cuerpo algunos han llamado la economÃa.