La nave de los locos
La nave de los locos —No tengo que dar explicaciones.
La insistencia de los dos le convenció de su imprevisión de fiarse de gente desconocida. Alvarito se fue a ver al alcalde del pueblo, chalán que había estado en Bayona, quien le dijo que cortara toda relación con los dos tunantes y que unos días después podría seguir su viaje con un arriero de confianza.