La ruta del aventurero
La ruta del aventurero Al encontrarse en la mesa de la fonda de la Marina, Eguaguirre y el Capitán se sintieron hostiles.
El Capitán habló a Eguaguirre en tono ligero, cosa que al oficialito produjo enorme asombro.
No sólo hizo esto, sino que al segundo dÃa el Capitán comenzó a interrogarle.
—¿Es usted sobrino del coronel Eguaguirre? —le dijo.
Eguaguirre no contestó.
—¿Si es usted sobrino del coronel Eguaguirre? —volvió a preguntar el Capitán.
—¿Por qué me lo pregunta usted?
—Por nada, por saberlo.
—¿Es que yo le pregunto a usted quién es, ni quiénes son sus parientes, por curiosidad?
—No; pero puede usted preguntármelo. Yo le contestaré si me parece.
Eguaguirre miró con una sorpresa creciente al Capitán. El tono ligero de este le produjo verdadera estupefacción.
Eguaguirre esperó a que terminara la comida, y acercándose al Capitán le preguntó de un modo frÃo y seco:
—¿Qué tenÃa usted que decirme del coronel Eguaguirre?
—Yo, nada. Que es un valiente y un buen liberal. ¿Lo dice usted como censura?