La ruta del aventurero
La ruta del aventurero Poco después, Bazán se encontraba en Chilches con las tropas reunidas de Sempere y de Capapé y sufrió un completo descalabro.
Se habían unido Sempere, Capapé, Ulman, algunas compañías de Prast y Chambó, y habían colocado sus fuerzas de artillería en un repliegue del terreno. Bazán, al ponerse en contacto con la primera línea de los realistas la hizo retroceder; los realistas se acogieron a su línea de trincheras. Bazán mandó que, al mismo tiempo que avanzaba su infantería, la caballería diera una carga por uno de los flancos; pero el escuadrón completo, en vez de obedecer, huyó cobardemente en todas direcciones; los realistas rodearon a los constitucionales, y estos, entre los cuales estaba Eguaguirre, quedaron prisioneros.
Los realistas ataron a los constitucionales y los llevaron al castillo de Sagunto.
Eguaguirre, que no tenía ideas políticas muy arraigadas y a quien, en el fondo de su alma, lo mismo le daba el rey absoluto que la Constitución, se desesperó al verse atado como un bandido y conducido en manada como cabeza de ganado.
Eguaguirre tuvo que devorar durante el camino los más violentos ultrajes. ¡Lladres! ¡Negres! ¡Jueus! —les llamaban las viejas. ¡Mueran los fracmasones! ¡Mueran los asesinos de Elío! —gritaban los hombres.