Las inquietudes de Shanti Andia
Las inquietudes de Shanti Andia —Mira, pilotÃn; te he presentado a Hortensia y a don MatÃas, porque te pueden servir.
—¡Muchas gracias! —repuse yo.
—Espérate. Aquà tienes que quedarte durante un año; no conoces a nadie y es conveniente que, en caso de necesidad, puedas dirigirte a alguien; pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte[77].
—¡Demonio! Tiene historia.
—Tú verás. Hortensia es vizcaÃna, de un pueblo próximo a Bilbao. Su padre era un contramaestre a quien llamaban el Griego. Probablemente lo serÃa; algún aventurero que llegó al pueblo y se casó. La bella Hortensia tenÃa pretensiones, era muy hermosa y no querÃa casarse con un cualquiera. Después de todo hacÃa bien. En esto, un amigo mió, FermÃn Menchaca, capitán de barco metido a comerciante en Cádiz, fue al pueblo, donde acababa de morir su padre, que era patrón de una lancha; vio a Hortensia y se enamoró de ella. Menchaca no estaba dispuesto a casarse, ni tampoco a dejar a Hortensia. La llenó de regalos y de joyas. Ella dijo que no a todo. O su mujer o nada. Menchaca prometió hacerla su mujer y Hortensia cedió. En el momento del matrimonio, Menchaca, que era voluble, se escapó del pueblo, dejando a Hortensia embarazada.