Las inquietudes de Shanti Andia
Las inquietudes de Shanti Andia —Pues nada. Yo rae llamo desde ahora Juan de Aguirre; y si tú quieres entrar en El Dragón como piloto y con mi nombre, ahora mismo le escribo al capitán, que es un paisano.
—Bueno, escrÃbele. ¿Dónde está el barco?
—En Batavia.
Se puso Tristán a escribir la carta, y cuando concluyó me la dio. Cambiamos de papeles. Eramos, poco más o menos, de la misma edad y de la misma estatura. Él de Elguea, yo de Lúzaro, tenÃamos el mismo acento. La sustitución era fácil.
Dejé salir La Maribeles, y unos dÃas después iba a Batavia y entraba en El Dragón con una absoluta inconsciencia.
