Las inquietudes de Shanti Andia

Las inquietudes de Shanti Andia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Efectivamente, encontré muchos otros. Leímos al mismo tiempo los dos Rob Roy, Ivanhoe y Quintín Durward[311], y hablamos mucho de los personajes de las novelas del gran escritor. Yo encontraba a la hija del capitán cierto parecido con Diana Vernon, aunque Ana Sandow era más melancólica que la heroína de Walter Scott[312].

Ana vivía a merced de los caprichos de su padre, viejo loco y egoísta, que no la dejaba hablar con nadie.

Allen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad; yo escuchaba, sin muestras de impaciencia, la séptima, la octava y la novena vez la relación de las aventuras de Sandow, y Ugarte, después de hacer como que trabajaba en el jardín, se tendía en la cama, y allí estaba maldiciendo de su suerte.

Yo comenzaba a sentir una amistad fraternal por Ana Sandow. La pobre muchacha, tan alegre y tan viva naturalmente, era una víctima.

El viejo capitán no quería que su hija se casara ni que tuviera amistades con nadie. Por este motivo se había encerrado en aquel castillo, amenazando con la expulsión a los criados si dejaban entrar personas extrañas a la casa. A pesar de este deseo de incomunicación, el viejo egoísta se aburría y quería que fuera gente, pero sólo a distraerle a él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker