Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval —El hijo de usted, don Luis —contó—, es conocido por toda la gente elegante de Madrid. Dicen que ha estado liado con una horizontal, la Filo Méndez, y que le ha sacado las perras. Don Luis tiene fama de rico, va a los teatros y a los toros, cena en Lhardy, y el Carnaval pasado se presentó en la Castellana en coche con juguetes que le habÃan costado tres mil pesetas, y se los regaló a los conocidos y conocidas, que son muchos. Luego don Luis se hizo amigo de un marqués, que es uno de los mariposos más conocidos del gremio, y con este y otros de la misma cuerda fundó un cÃrculo en la calle del Clavel. A este cÃrculo pertenecen un empleado, un militar echado del Ejército, un bolsista, un diplomático de fama ambigua, un duque, que es también de los que estornudan, y varios jovencitos.
Doña Isabel oyó estas explicaciones cÃnicas sublevada. La cara se le ponÃa alternativamente roja y pálida de vergüenza.
—El objeto de este cÃrculo ya se sabÃa cuál era —siguió diciendo don Pepe—. El marqués y el duque pagaban los gastos y prestaban dinero a los jovencitos, y hasta parece que les empujaban a poner firmas falsas en documentos para dominarlos. En esto, un ayuda de cámara, también del gremio, incomodado con el marqués, denunció a los del cÃrculo porque se jugaba sin permiso, y la PolicÃa los llevó detenidos a todos los puntos y los fichó.