Los amores tardios

Los amores tardios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero, prácticamente, ese miedo al dolor me parece poco prudente —añadió Pepita—, porque apartándose de la lucha y queriendo vivir a la defensiva, se ve que se sufre tanto como de cualquier otro modo.

—Efectivamente, yo reconozco que soy cobarde para el sufrimiento. Prefiero tener un caparazón de indiferencia para todo y no dejarme llevar por el sentimentalismo, que siempre me ha dado muy malos resultados. Hay que tener una especie de pared aisladora ante la brutalidad de los demás.

—Esa especie de pared aisladora no sirve para nada. Yo creo que es lo mismo que los que se abrigan mucho y se constipan más que los que llevan poca ropa.

—Esa es una tesis falsa —contestó José—. El que se abriga mucho es porque tiene propensión a los catarros.

—Las mujeres, en esto, somos mucho más valientes que los hombres. Sentimos más y pensamos menos.

—Pero no es sólo porque las mujeres son más valientes por lo que se lanzan a la vida amorosa con más energía. Es también porque ante ellas no hay más que un camino, y nosotros tenemos, por lo menos, dos o tres.

—Todo lo que se piense en esos asuntos yo creo que no sirve para nada. Hay que dejarse llevar, vivir lo mejor y lo más agradablemente posible, y nada más.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker