Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Esta vez no fue grande mi mala suerte; los españoles y el guía fueron cogidos y conducidos a un castillo. Entre los fugitivos iba Belmonte, cansado de Dijón y de la casa de madama Chevalier desde que se había encontrado con las rejas de la bodega próxima a su casa herméticamente cerradas.
Estaba preparando mi tercer proyecto de fuga con probabilidades de éxito, cuando me encontré sorprendido con la orden de ser trasladado al depósito de Chalon-sur-Saône.
La distancia de un pueblo a otro no es muy grande; pero para llegar a conocer los recursos y poder preparar una fuga desde Chalon necesitaba mucho tiempo.