Los caminos del mundo
Los caminos del mundo LA HISTORIA DE MARĂŤA VISCONTI
—PUESTO que hemos de vivir y luchar juntos —dijo MarĂa Visconti—, les contarĂ© mi vida y les dirĂ© el motivo que me arrastra a ir a España.
La familia de los Visconti, familia célebre en Milán, que durante mucho tiempo fue la cabeza del partido aristocrático de los gibelinos, es mi familia.
Mi abuelo, al parecer, no sentĂa los mismos sentimientos monárquicos de los suyos y, expulsado de casa por su padre, fue a vivir a Roma, donde se casĂł con una Malatesta.
Mi padre, desde niño, vivió en la pobreza, y para ganarse la vida se dedicó a la pintura y al grabado.
TenĂa el pobre buen gusto, conocĂa muy bien el arte clásico, pero no podĂa producir; le faltaba confianza en sĂ mismo, le faltaba fuerza.
Entristecido por la miseria, vivĂamos en la mayor estrechez en una casa del Transtevere. A veces nos mandaban algĂşn dinero los parientes de mi madre y salĂamos del apuro.
En esto, mi hermano Emilio, que era algo mayor que yo y que estaba en un taller, comenzĂł a distinguirse y a ganar algĂşn dinero. Mi padre, entusiasmado, le hacĂa dibujar; querĂa que sus conocimientos sirviesen para Emilio. El padre se sentĂa renacer con la esperanza de tener un hijo ilustre.
