Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Ayerbe se escapó de Pamplona vestido de calesero, y fue a reunirse con Renovales, que estaba en el Roncal. Le expuso el plan que tenía para sacar al rey de su cautiverio, y Renovales le dijo debía presentarse a la Junta Central de Sevilla a que autorizase el proyecto y diera medios para realizarlo.
Renovales facilitó al marqués el viaje, y Ayerbe se presentó en la capital andaluza. La Junta parece que aceptó el plan, y estando Renovales en Cataluña volvió a reunírsele el marqués, ya con amplios poderes.
El general eligió gente de confianza y se embarcó con ella y con Ayerbe en un bergantín de guerra español llamado el Palomo. El gobernador francés de Tarragona sospechó algo, mandó dar caza al bergantín, y este, perseguido por navíos franceses, tuvo que bajar por el Mediterráneo, atravesar el Estrecho de Gibraltar y entrar en Cádiz.
Allí Renovales tuvo grandes trifulcas con los marinos de guerra; luego, meses después, en junio de 1810, salió, mandando un cuerpo expedicionario que debía trasladarse al Norte. Ayerbe y el general desembarcaron en La Coruña, y aquí riñeron y se separaron. Ayerbe, siempre preocupado por libertar a Fernando, se encaminó hacia la frontera francesa, y fue asesinado en Lerín, de Navarra; Renovales quedó al frente de sus tropas en la costa cantábrica, y fue avanzando y batiéndose con los franceses, en combinación con Salcedo, Longa y Mina.