Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Mina el Mozo, que era un caudillo de verdadero genio, habÃa hecho destrozos en las tropas del rey, derrotando a las fuerzas del coronel Armiñán y a las del oficial Ordóñez, que murió en la acción.
Cuando Liñán apareció como jefe de todas las tropas que habÃan de luchar contra los insurrectos, los mejicanos se rieron de él; decÃan que un hombre tan pulido y tan afeminado no podÃa servir para la guerra.
Sin embargo, Liñán puso la campaña en buena marcha. Al poco tiempo derrotó a los insurrectos y los desalojó del fuerte de Comanja. Después comenzó a sitiar el fuerte de Remedios, ocupado por las tropas mejicanas insurrectas.
Mina, nada aficionado a encerrarse dentro de murallas, hacÃa correrÃas que desconcertaban a las tropas del Gobierno.
Liñán encargó primero al coronel Andrade, y luego al coronel Orrantia, para que persiguieran a Mina.
Orrantia marchó con sus dragones en busca del caudillo navarro, y lo encontró. Las tropas del Gobierno lo hubieran pasado mal y hubieran sido copadas a no venir en su auxilio la columna del teniente coronel Bustamante.
Entre los dos jefes lograron sostener la acción y consiguieron que se fraccionase la partida insurrecta. Terminado el combate, Orrantia perdió la pista de Mina y dejó sus tropas entregadas al descanso.