Los pilotos de altura

Los pilotos de altura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

II

LAS COMPAÑÍAS DE JOROBADOS DEL GRAN POPO[165]

TODOS MIS CONOCIDOS ME REPROCHABAN mi terquedad al saber que iba a mandar otra expedición negrera; yo no cedía; colocado enfrente de la suerte, o tenía que vencerla o quedar aplastado por ella[166].

En La Habana me presenté en la casa de mi armador, Fourcade; hablamos, le conté mis desventuras y me ofreció el mando de su goleta La Africana, que se armaba por entonces en el muelle de Regla.

Como aquel buque no podía cargar más que doscientos negros, nuestro ajuste fue a doce duros por cabeza y cien duros al mes. No iba, como el viaje anterior, al Calabar Viejo, sino al Gran Popo (Dahomey)[167]. Allí tenía Fourcade su factor, Pedro Regó.

Luego que el buque se halló listo, se arboló la bandera roja para la demanda de la tripulación; acudieron bastantes marineros, y a cincuenta pesos mensuales se contrató uno con otro.

Había andaluces, catalanes, brasileños, daneses, negros de Jamaica y de Haití. Anclado el buque en Regla sobre las nueve de la noche, el dependiente de Fourcade y yo llevamos treinta mil duros en siete cajitas, entre oro y plata, para la compra de negros.

A la madrugada llegó al costado el remolcador Cristina y nos llevó hasta fuera del Morro de La Habana, donde se celebró el almuerzo de costumbre[168].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker