Los pilotos de altura
Los pilotos de altura CONVERSACIÓN ENTRE EL DOCTOR EMBIL Y CINCÚNEGUI
CINCUENTA AÑOS DESPUÉS[20], una tarde de verano, hablaban en el casino de Elguea el doctor Embil y nuestro amigo don Domingo Cincúnegui, el autor de los Recuerdos históricos de Lúzaro. Se referÃan al capitán Chimista, a quien algunos consideraban un héroe legendario. Cincúnegui habÃa publicado por entonces varios artÃculos notables en la revista Euskal Erria, sobre navegantes vascos, y querÃa obtener detalles de aquel marino para escribir su biografÃa.
—Yo soy el único que tiene datos de ese famoso capitán Chimista, llamado también Bizargorri —dijo el doctor Embil—. Este capitán tuvo alguna fama en el pueblo, hace muchos años, y se contaban de él muchas anécdotas.
—¿Y siguen acordándose de él?
—No; su fama se eclipsó. Yo tengo muy buena memoria, y le oÃa hablar de este hombre a mi padre, que tenÃa también una memoria excelente.
—¿Y por qué no escribe usted algo acerca de él? —preguntó Cincúnegui.
—Hombre, yo no sé manejar la pluma.
—Cuente usted los hechos. Ya le ayudaremos un poco a corregir su prosa.
—No, no me quiero meter en lo que no sé. Si quiere usted escribir la vida de Chimista, hágalo usted.