El dolor paraguayo
El dolor paraguayo ¿Democracia? Un fraccionamiento de la crueldad y de la intriga; eso es todo. He mirado estos días a nuestros jóvenes electores, revólver al cinto y pañuelo al cuello, contar las descargas que les hacían entre los árboles. Política. La buena fe de los que comienzan a pensar y a luchar es evidente; sin embargo su error es un error fundamental. ¿Quieren corregir la política? Desprécienla. Estudien en silencio, edifiquen su espíritu y su nido; forjen en su rincón el pedazo de armadura que les toque y la nación, reunidas sus vértebras, será fuerte. Un buen médico, un buen ingeniero, un buen músico, he aquí algo mucho más importante que un buen presidente de la República.
[Los Sucesos, 4 de Marzo de 1907]