El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Viejas reflexiones resucitadas a propósito de un miembro del gabinete, descabezador de profesores antipáticos. A unos los traslada, a otros los destituye. ¿Por qué? Porque no son amigos y admiradores particulares suyos. El criterio no es muy nuevo, y eso es lo que irrita, pensar que si vamos al fondo de las cosas, los siglos pasan sin traernos diferencia esencial. Conservad las proporciones al retroceder en el tiempo, y descubriréis dentro del cráneo del secretario de 1908 el mismo espíritu que animaba al doctor Francia[29], gobernante sólido si los hubo, patriota que no teniendo a mano otro cemento, afirmó la tosca armadura de su país con sangre coagulada. A Francia le fastidiaban igualmente los que no eran amigos especiales suyos y los destituía de la existencia, o los trasladaba a un sitio seguro de donde no volviesen.