El dolor paraguayo
El dolor paraguayo No: olvidemos las barbaries que fueron y miremos hacia el porvenir. No creamos en el amor oficial. No creamos en los que pretenden inspirar amor hablándonos de guerras y de sangre. No creamos a los que quizá, bajo frases melosas, están preparando una nueva matanza. La fusión de los pueblos no se hará nunca por arriba. No son los funcionarios, los políticos, los que borrarán las fronteras. No los que se pavonean y gozan, sino los de abajo, los que trabajan, sueñan y sufren, son los que realizarán la fraternidad humana.
[El Diario, 26 de Mayo de 1908]