El dolor paraguayo
El dolor paraguayo El Paraguay sigue el camino de las peores repúblicas sudamericanas. En los cuatro últimos años ha tenido cinco presidentes. La fuerza no está en otro sitio que en las bayonetas y ellas gobiernan al paÃs. Se hace polÃtica a tiros. Se afirma que el gobierno caÃdo era algo infame, inicuo, insoportable. Seguramente. No conocemos gobierno que no lo sea, sobre todo cuando se le reemplaza. Lo extraño es que no se haya dicho eso en el parlamento, ni que el pueblo se haya reunido a declararlo, o siquiera a elegir legalmente mandatarios mejores. El nuevo gobierno es irreprochable. Lo creemos también. Se compone de hombres jóvenes. Lo triste es que el poder envejece. En todo caso, resulta que no nos es posible obtener un ministerio decente si no nos asesinamos antes los unos a los otros. Tenemos soldados para defender la patria y principalmente para destrozarla de cuando en cuando. Padecemos el mal famoso de los pronunciamientos españoles. Un regimiento se pronuncia, he aquà la vida pública. El resto de la nación queda mudo. O guerra o tiranÃa. La paz no nos sirve. Dicho de otra manera: somos indignos de la paz.