El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Es preciso que sepa el mundo de una vez lo que pasa en los yerbales. Es preciso que cuando se quiera citar un ejemplo moderno de todo lo que puede concebir y ejecutar la codicia humana, no se hable solamente del Congo, sino del Paraguay.
El Paraguay se despuebla; se le castra y se le extermina en las 7 u 8000 leguas entregadas a la CompañÃa Industrial Paraguaya, a la Matte Larangeira y a los arrendatarios y propietarios de los latifundios del Alto Paraná. La explotación de la yerbamate descansa en la esclavitud, el tormento y el asesinato.
Los datos que voy a presentar en esta serie de artÃculos, destinada a ser reproducida en los paÃses civilizados de América y de Europa, se deben a testigos presenciales, y han sido confrontados entre sà y confirmados los unos por los otros. No he elegido lo más horrendo, sino lo más frecuente; no la excepción, sino la regla. Y a los que duden o desmientan, les diré: —«Venid conmigo a los yerbales, y con vuestros ojos veréis la verdad».
No espero justicia del Estado. El Estado se apresuró a restablecer la esclavitud en el Paraguay después de la guerra. Es que entonces tenÃa yerbales. He aquà lo esencial del decreto del 1.º de Enero de 1871:
«El presidente de la República.
