El dolor paraguayo
El dolor paraguayo De 15 a 20 000 esclavos de todo sexo y edad se extinguen actualmente en los yerbales del Paraguay, de la Argentina y del Brasil. Las tres repúblicas están bajo idéntica ignominia. Son madres negreras de sus hijos.
Pero el esclavo se convierte pronto en un cadáver o en un espectro. Hay que renovar constantemente la pulpa fresca en el lugar, para que no falte el jugo. El Paraguay fue siempre el gran proveedor de la carne que suda oro. Es que aquà los pobres son ya esclavos a medias. Carne estremecida por los últimos latigazos del jefe polÃtico y las últimas patadas del cuartel, carne oscura y triste ¿qué hay en ti? ¿La sombra de la tiranÃa y de la guerra? ¿La fatalidad de la raza? Niños enfermos, que el vicio, hembra o alcohol, consuela un instante en la noche siniestra en que habéis naufragado, ¿quién se apiadará de vosotros? ¡Dios mÃo! ¡Tan desdichados que ni siquiera se espantan de su propia agonÃa! No: esa carne es sagrada; es la que más ha sufrido sobre la tierra. La salvaremos también.
