El dolor paraguayo
El dolor paraguayo El hombre, animal curioso que está en camino de renovar el Universo y que ha inventado la inmortalidad practicando el suicidio, no ha variado sensiblemente de armazón en el curso de la historia. Las florecidas y marchitas civilizaciones, ráfagas que han exaltado o consumido a los pueblos, estaciones irregulares del clima humano, ritmos oscuros de la gran armonía secreta, aparecen y desaparecen devorando sus ruinas sin descanso. Son la expresión ondulante de la humanidad, las vestiduras diversas bajo las cuales palpita una desnudez idéntica a sí propia. Contemplad nuestros cuerpos, ¿quién nos adjudicará mayor salud, mayor robustez, mayor hermosura que hace mil, dos mil, cuatro mil años?