El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Los campesinos paraguayos, herederos de muchas creencias guaraníes, comprenden la tristeza de las piedras. Rara vez las asocian a buenos agüeros, quizá porque no conocen las gemas trasparentes, las cuales son menos prisioneras de la fatalidad, ya que el día variable y matizado puede visitar su sólido seno. Casi ningún guijarro representa un secreto alegre. Los metales, los vidrios y cristales y espejos resplandecen por la humana industria, y en ellos se borran los designios tenebrosos de su primer origen. En el estado bruto, apenas ofrecen los áridos minerales una sonrisa a la ingenuidad paraguaya.