El dolor paraguayo

El dolor paraguayo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sus labios tentadores suplicaban con tal malicia, que los mozos consintieron.

Ella comenzó a bailar. Su falda palpitaba voluptuosamente, y en el giro veloz de la danza cayó al suelo un volante. No hizo caso; bailó más de prisa y sus movimientos frenéticos desgarraban sus ropas. El delirio pareció apoderarse de ella. Sus gestos convulsivos la fueron desnudando y pronto quedó ante la vista de los músicos atónitos una horrible osamenta.

Esto era demasiado. Las visiones se multiplicaban. Los sacerdotes, desde el púlpito, prohibieron en la capital y fuera de ella la ya siniestra canción. Pocos son los que hoy se atreven a murmurarla. ¿A qué turbar el reposo de la pecadora redimida? Respetemos su remordimiento que duerme. Y atendamos a las advertencias enviadas desde el lugar misterioso que a todos nos espera.

Así se extinguió la juguetona Magdalena en el errante y melancólico musiqueo paraguayo.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker