Moralidades actuales
Moralidades actuales ¡Ah, el uniforme! Este problema: el P. Coloma, quedándose mudo de repente, después de la serie de cuentos y de la célebre sátira en dos tomos, ¿no os preocupa? Un buen día fueron suspendidos los «Retratos de Antaño», y lo que es más inexplicable, la novela Boy, que publicaba el Mensajero del corazón de Jesús. Se empezó a hablar respetuosa y lamentablemente del estómago del P. Coloma. El P. Coloma no podía escribir, no se lo permitían los médicos, se arrastraba de balneario en balneario… Y menos mal que el estómago no lo mató en catorce años, ni felizmente se habla de ello. Pero ni una línea, Dios mío, ¡ni una línea!
Que el estómago haya partido por el eje los «Retratos de Antaño», pase. Trabajos de erudición, que se hacen por secciones, enfocándolos continuamente con los datos de la última nota sacada al archivo, de la última obra recibida, se concibe que sean ante el público truncados de pronto. En cuanto a Boy, una novela… Es claro que un escritor como el P. Coloma no envía una novela a una revista •—y su segunda novela—, sin tenerla concluida y rematada. ¿Por qué no se imprimió una letra más? ¿Es que el estómago impedía hasta corregir las pruebas?