Moralidades actuales
Moralidades actuales No: hubo algo serio, más serio que la enfermedad. Aquella visión alegre y ágil, aquel estilo descuidado y encantador, aquella gracia andaluza con que Coloma contaba sus cuentos, aquella burla siempre simpática, siempre temible, que no respetaba a la aristocracia madrileña, la amiga del clero, ni se detenÃa en ocasiones a la puerta de las sacristÃas, aquella fidelidad a lo real no fue aprobada por los superiores. Y el P. Coloma colgó su pluma.
¡Cuánto habrá sufrido! Impuso la castidad a su cerebro, y las imágenes se agolparon, numerosas y estériles, en aquel espÃritu enamorado del mundo, para marchitarse y morir en la frÃa celda del jesuita. El P. Coloma es una noble vÃctima del uniforme, y no creemos que la Academia le consuele de su talento mandado emparedar.