Moralidades actuales
Moralidades actuales Para esas leyes no se encuentran prisiones ni guillotina. La sociedad fabrica al asesino y después le corta el cuello. ¿Es justo? No se trata de ser justos, me contestaréis, se trata de nuestra defensa. ¡Conforme! «Aquel a quien la mordedura de un perro produce la rabia, dice Spinoza, es seguramente disculpable; y sin embargo se tiene el derecho de ahogarlo». También está rabioso el asesino, el «haschis-chino», el bebedor del siniestro «haschich», que produce la furia homicida. Hemos sacrificado a los hidrófobos hasta que vino Pasteur, y ¿qué hemos de hacer, Dios mío, sino guillotinar a los asesinos hasta que sepamos curarlos?