Moralidades actuales
Moralidades actuales Como trabajador que soy, tiemblo a la idea de que un quÃmico humanitario y genial descubra una alimentación baratÃsima. Si bastan diez centavos al dÃa para no perecer, el salario corriente del obrero en los distritos de alta civilización será de diez centavos con toda evidencia, y los demás salarios —incluso el mÃo— se resentirán de una ciencia tan misericordiosa.
El amor es inmoral por esencia, porque las costumbres cambian, y el gesto del amor es siempre el mismo.
El amor es una obscenidad deliciosa. Lo ocultamos como los tesoros y los crÃmenes.
Amor, hecho individual. Hijos, hecho social. De aquà los conflictos eternos y desesperados.
La vida es corta, la muerte es larga. El amor es una estrategia contra la muerte. Ya que hay que acabarnos, queremos siquiera repetirnos, repetir un capÃtulo, una lÃnea, una letra de nuestro ser.
Matrimonio: amor enjaulado.
Pudor: el terror sagrado ante el más cruel de los dioses.
Siempre inventamos grandes cualidades en los que nos adulan. Éste es el secreto de muchas carreras polÃticas.
Un hombre aislado puede ser valiente. La multitud es cobarde, quizá por economÃa.