Moralidades actuales
Moralidades actuales Buscad el origen o el resultado de vuestra felicidad, y encontraréis la desgracia ajena.
Triste es que no se realice ninguno de nuestros sueños, y más triste, que se realicen todos.
Desgraciados los que tenéis llagas, porque no os faltarán moscas.
Hay quien se extraña de que por lo común los ricos sean avaros. Y, sin embargo, si no hubieran sido avaros cuando eran pobres, no hubieran llegado a ricos. El procedimiento que conserva es el mismo que cría. Para encontrar generosidad es preciso dirigirse a los pobres consuetudinarios o a los salteadores de caminos.
Se creía antes que el honor se heredaba con la sangre, y que era una ventaja tener padres nobles. «Soy hijo de un caballero y de una señora, y me he educado como un rey», era la frase victoriosa que os lanzaban al rostro. La democracia ha invertido el argumento. «Me engendraron en la miseria, os dicen con arrogancia; he hecho de todo para no morir de hambre, he lustrado botines y he fregado platos». Algunos se glorían de no saber de dónde salieron. Las ideas sociales y políticas cambian, pero la vanidad, no.