Moralidades actuales
Moralidades actuales ¿De qué sirve al elegido, al que marcha delante, esa tumultuosa confianza, amplificada por la única fuerza de los débiles, que es el número? ¿De qué le sirve la baja ilusión de los beneficiados a máquina? Ni siquiera le alcanza el clamoreo común. No oye a los hombres, ni es oído. Está solo; es la proa de la humanidad; de frente al infinito, no toca más que aguas oscuras y la sombra magnífica. La ciencia en sus manos no es un arma, ni un amuleto, sino una sonda. Cada eslabón que añade ahonda el precipicio; cada antorcha que enciende revela lo impenetrable de los cielos. La soberbia magnitud de lo desconocido le hace temblar. Embriagado de misterio, y dueño de enriquecerlo y de esparcirlo mediante la ciencia, se siente creador del espectáculo sagrado. Descubre que el drama de la realidad se cumple en su propia conciencia, y que al hundir en la noche el follaje de su espíritu, expresa lo absoluto. De este modo se le aparece el Universo como el molde cambiante y fiel de lo invisible.