Moralidades actuales
Moralidades actuales ¿Recursos? La noble Francia, la gran Inglaterra los proporcionarán. Francia lleva dados quince mil millones de francos. Inglaterra cubre con ella el último empréstito. Se trata de colocar los fondos, de hipotecar una nación enferma. Así se hizo con Turquía, donde los más feroces crímenes sociales fueron asesorados por el silencio de Europa. Es que el prestamista cuida del deudor, y los gobiernos clientes son sagrados. ¡Las horcas que se han plantado con esos quince mil millones! Horcas respetables. ¿Qué habíamos creído? ¿Que el hombre se emancipa en un día? Estamos poco a poco descubriendo que las libertades políticas no desempeñan otra función sino la de suprimir rozamientos al mecanismo opresor del oro. Las leyes inglesas, honra del mundo, se declaran inaceptables en la India, donde no favorecen al capital. He aquí las palabras textuales de lord Morley en la Cámara: «No retiraremos al Poder Ejecutivo el derecho de desterrar, sin previo juicio, a los elementos peligrosos».
Tolstoi, en su famosa proclama de 1908, pedía para sí el nudo corredizo. El inmenso anciano, venerable bloque de granito que, como una cima evangélica se yergue sobre la desolación de la patria, fue respetado por los «verdaderos rusos», tal vez porque predicaba la no resistencia al mal, es decir, a ellos.